La idea básica de un intercambiador de calor es utilizar canales o perfiles similares para transferir calor de un fluido frío o caliente a otro.
Principio de funcionamiento
En los intercambiadores de placas, los fluidos caliente y frío circulan en direcciones opuestas entre placas metálicas finas. Así se logra la máxima transferencia de calor.
La distancia y el patrón entre las placas (chevron/espina de pescado) generan turbulencia y aumentan el coeficiente de transferencia de calor.